El sueño afecta a la recuperación muscular tras una lesión

Durante el sueño el cuerpo entra en un estado fisiológico de reparación, restauración y regeneración. Así como regula el metabolismo, se refuerza el sistema inmune y el cerebro asimila la información recibida. Resulta un proceso complejo de la fisiología humana al que sólo ahora empieza a dedicársele tiempo de estudio e investigación.

¿Influye el sueño en el rendimiento deportivo?

La cantidad y calidad del sueño desempeñan un papel importante en el rendimiento físico y la prevención de lesiones. Esto es debido a que la pérdida aguda o crónica de éste, está relacionada de manera muy estrecha con las lesiones deportivas. Según la revista de neurología de la Sociedad Española del Sueño, la National Sleep Foundation de Estados Unidos, se recomienda a los deportistas una media de entre 7 y 9 horas de sueño nocturno.

Existen estudios que evidencian la correlación entre las lesiones en una competición y un sueño nocturno inferior a 6 horas. Las conclusiones revelan que dormir menos horas provoca una alteración de la propiocepción y una pérdida de coordinación, ligadas a la disminución de la concentración. De igual forma, si tras una lesión, el sueño nocturno sigue siendo insuficiente, el tiempo de recuperación aumentará y la lesión se prolongará en el tiempo.

¿Cómo se estructura nuestro sueño?

A lo largo de la noche vamos pasando por diferentes fases que se alternan de forma cíclica mientras la persona permanece dormida (cada 90/100 minutos, aproximadamente, comienza un nuevo ciclo de sueño). A grandes rasgos, y con respecto a la recuperación en el deporte, podemos hablar de dos fases:

  • Fase No REM. Es la fase más profunda, subdividida a su vez en cuatro etapas. Se caracteriza por una ausencia casi total de actividad cerebral. En este período aumenta la secreción de la hormona de crecimiento, que interviene en la regeneración tisular, la síntesis de proteínas encargadas de la conservación y la recuperación de energía.
  • Fase REM. Se caracteriza, entre otras cosas, por ser un sueño más ligero con una gran actividad del sistema nervioso central. En este estadio se refuerzan las funciones cognitivas, se consolida la memoria, se fijan los recuerdos y todo lo aprendido. Este es el momento en el que se afianza la técnica aprendida. Esta fase también interviene en la regulación emocional, de vital importancia para una buena concentración en la competición y el entrenamiento.

¿Cómo afecta dormir mal?

Dormir mal afecta, entre otras cosas, a la restauración cerebral y celular, a la regeneración tisular, deteriora el estado emocional y cognitivo. Cuando dormimos la mitad de las horas que deberíamos, se altera el funcionamiento del 80% de nuestra genética. Estamos programados biológicamente para dormir 8 horas…un tercio de nuestra vida, podemos concluir, por tanto, que el sueño es salud.

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Por | 2018-03-16T13:11:52+00:00 marzo 16th, 2018|Lesiones, Salud|Sin comentarios