¿Qué son los ritmos circadianos y cómo nos afectan sus alteraciones?

Los ritmos circadianos son cambios tanto a nivel físico, como a nivel conductual y mental. Tienen lugar en nuestro organismo durante un ciclo de 24 horas. Obedecen a factores naturales del cuerpo, pero también se ven afectados por el ambiente, principalmente, la luz y la oscuridad.

Cada ser humano cuenta con un reloj biológico interno que reside en el cerebro. Este reloj es el  responsable de mantener el orden en lo que a ritmos de alerta, temperatura y producción hormonal se refiere, provocando así los ritmos circadianos. Estos ritmos pueden influir en los ciclos de sueño-vigilia, la liberación de hormonas, la temperatura del cuerpo y otras funciones corporales importantes. Se relacionan con varios trastornos, como el insomnio, la obesidad, la diabetes, la depresión…etc.

¿Cómo se alteran estos ritmos?

Como hemos dicho, los ritmos circadianos siguen un ciclo de 24 horas. Para ello, se guían principalmente por los estímulos de luz y oscuridad del día. Cuando el ser humano modifica sus hábitos básicos de forma repetida y no respeta el desarrollo normal de los ritmos circadianos, altera todos estos procesos del cuerpo. Por ejemplo, si se aísla a una persona de manera que no vea la luz del sol y no pueda saber si es de día o de noche, los ritmos circadianos se desajustarán.

¿Cómo nos afecta la alteración de estos ritmos?

Algunas de las afectaciones más frecuentes son:

Jet-lag:

El desajuste horario, más conocido como jet-lag, se presenta cuando los viajeros tienen una alteración de los ritmos circadianos. Cuando se pasa por diferentes zonas horarias, el reloj corporal no se ajusta automáticamente como si lo hace el reloj de pulsera. Por ejemplo, si uno “pierde” tres horas de tiempo al volar de un sitio a otro, cuando esa persona se levante a las 7:00 am, el cuerpo todavía pensará que son las 4:00 am. Esto hará que se pueda sentir cansado, aturdido y desorientado. El reloj corporal finalmente se reajusta por sí mismo, pero suele tomar unos días.

Alteración del sueño:

El ritmo circadiano puede afectar a los hábitos en el sueño de las personas. Puede generar estados de insomnio o incapacidad para dormir profundamente, depresión…etc. Por ejemplo, puede ocurrir cuando no se adquiere un hábito firme de dormirse todos los días a la misma hora. También puede verse afectado por la exposición a la luz incandescente después de la puesta del sol. En estos casos nuestra piel continúa en contacto con luz de otros tipos, como la de los fluorescentes, los ordenadores, teléfonos móviles, televisores, afectando así a los ritmos normales de recuperación en el sueño.

Obesidad/diabetes:

Se ha observado que dormir  poco o en periodos que interrumpen la sincronía con el ritmo circadiano, eleva el riesgo de obesidad y de diabetes tipo 2. Igualmente, también se ha visto mayor prevalencia de las enfermedades metabólicas en los trabajadores de turnos nocturnos. Por otra parte,  podemos alterar el ritmo circadiano si tomamos excesivas comidas ricas en grasas. Sobre todo a la hora de la cena, ya que tardan más en digerirse y se tarda más en vaciar el estómago.

Pérdida de musculatura:

La recuperación física y muscular también depende de los ritmos circadianos. . La alteración de éstos, genera un aumento en la producción del cortisol, que se relaciona también con altos niveles de estrés. Altos niveles de cortisol provocarán que los procesos de elevación de hormonas de reparación (melatonina, testosterona, hormona del crecimiento…etc) se vean alterados. De repetirse esta situación de forma habitual, se puede provocar una incapacidad para ganar masa muscular e incluso una pérdida de la misma.

Conclusión:

Los ritmos circadianos son establecidos por nuestro reloj biológico. Sin embargo, pueden ser alterados por malos hábitos en el estilo de vida. Esto puede conllevar un aumento del estrés, insomnio, pérdida de calidad en la recuperación muscular, obesidad y una enorme gama de problemas en el organismo.

En Clínicas Om, con la ayuda de la ingeniería biomédica BioTekna, podemos darte un diagnóstico preciso de cómo está tu ritmo circadiano. Detectamos si tienes o no alteraciones en él y qué hábitos están provocándolas. Te asesoramos y damos las pautas necesarias tanto de alimentación, del tipo de ejercicio que necesita tu organismo y a que hora deberás realizarlo, que suplementación podrías necesitar etc. Con todas estas pautas, conseguirás normalizar tu ritmo circadiano, consiguiendo una mejora considerable en tu estado de salud en general.

Por | 2017-12-04T18:23:52+00:00 diciembre 19th, 2016|Salud|Sin comentarios