Una piel luminosa empieza por una buena hidratación

La clave para tener una piel luminosa y sana es la hidratación. Debemos tener muy presente que una buena hidratación es primordial para la salud de nuestra piel y como consecuencia, la primera preocupación a la hora de conseguir luminosidad en ella.

¿Cómo sabemos si está deshidratada?

Son varias las señales que nos lo indican

  • Falta de confort y tirantez.
  • Arrugas finas en las zonas más frágiles (contorno de ojos).
  • Tono apagado, con falta de luminosidad.
  • Piel que parece “escamosa” o “rugosa”.
  • Falta de suavidad, de elasticidad y de flexibilidad en la piel.

 

Factores que agravan la deshidratación:

  • El frío. Cuando hace frío la secreción sebácea se reduce. Esta secreción  constituye un revestimiento protector para nuestra piel. Al disminuir,  ésta se vuelve más frágil y su sensibilidad aumenta.
  • El aire en contacto con la piel entraña una pérdida de agua. Cuanto más seco es el aire, mayor cantidad de agua se evapora. La piel adquiere una textura áspera.
  • Lo mismo ocurre con los aires acondicionados y calefacciones.
  • La utilización de productos cosméticos agresivos y de mala calidad pueden secar la piel:  jabones, detergentes y antisépticos.
  • Consumir poca agua. Debe beberse agua con regularidad.
  • La edad disminuye todas las secreciones de nuestra piel, el film hidrolipídico se fragiliza y la piel pierde factores naturales de hidratación . La deshidratación es la puerta de entrada de las arrugas: la capa córnea se contrae , se hunde, se arruga y los signos de envejecimiento aumentan de manera visible.

El ácido hialurónico: el mejor aliado de la hidratación

El agua es el principal constituyente de nuestro cuerpo. En concreto, a nivel de la piel representa un 70 % de la dermis y un 16% de la epidermis. Globalmente, el balance cotidiano de pérdida de agua es aproximadamente de entre 800 y 1000 ml por día.

En la dermis (capa media) se encuentra nuestra principal reserva de agua. Esta capa es la que da estructura a la misma, le proporciona firmeza, tonicidad y contribuye a su hidratación. En ella se encuentra una importante red vascular que capta y almacena el agua proveniente de la circulación sanguínea.

El principal componente que consigue capturar el agua a nivel de la dermis es el ácido hialurónico, contribuyendo así, a la firmeza de la piel. Por tanto, es imprescindible para una buena hidratación utilizar productos que lleven en su composición un alto principio activo de ácido hialurónico.

Existen varios tratamientos que pueden realizarse en cabina, así como productos de alta calidad que puedes aplicarte en casa. Es fundamental que se adapten a la fisiología de tu piel, siempre con un único objetivo: conseguir la máxima hidratación. Un buen profesional deberá asesorarte en función de tus necesidades. Tu piel se verá sana y luminosa.

 

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Por | 2017-12-26T13:21:53+00:00 diciembre 26th, 2017|Belleza, Cosmética|Sin comentarios