Tendinitis rotuliana

La tendinitis rotuliana afecta al tendón rotuliano. Anatómicamente hablando, el tendón rotuliano está formado por la unión de los cuatro músculos que conforman el cuádriceps, localizado en la cara anterior del muslo, y es aquel que une la rótula con la tibia. Su acción principal es la flexión de la rodilla y de estabilización ante movimientos de compresión de la articulación.

Síntomas

La tendinitis rotuliana, también denominada tendinitis femoropatelar, afecta principalmente a la rodilla. Su sintomatología es bastante difusa.

  • Inflamación de la rodilla y el tendón.
  • Rigidez articular ante la flexión o extensión.
  • Dolor al subir o bajar escaleras.
  • Ardor ocasional o coloración alrededor de la inserción del tendón.
  • Fatiga de la musculatura del cuádriceps con pérdida de fuerza ante diferentes ejercicios.

Causas

Algunos deportistas lo denominan “lesión de la rodilla del saltador”, ya que su mecanismo de aparición va normalmente muy ligado al ámbito deportivo. Las causas más típicas son:

  • Deportes de impacto.
  • Movimientos repetitivos.
  • Cambios frecuentes de posturas y ritmos.
  • Malas posturas al correr.
  • Mala alimentación.
  • Desgaste articular.
  • Las personas que han padecido el signo de Osgood-Schlatter son más propensas.

Tratamiento 

  • Masoterapia. Técnicas como la fricción transversal profunda ayudan a reequilibar el tendón y a descargar la musculatura cuadricipital, tensor de la fascia lata, tibial anterior y aductores.
  • Crioterapia. El frío localizado alivia momentáneamente la sensación de hinchazón e inflamación.
  • Human Tecar: La radiofrecuencia ha demostrado que en este tipo de patologías se alivian considerablemente los síntomas provocados por la fricción del tendón.
  • Estiramientos de la musculatura y movilizaciones femoro-patelares y de flexo-extensión de la rodilla afectada.
  • Muchos deportistas corren con una cinta presionando el tendón, de esta manera alivian los síntomas ante su activación.
  • Fortalecer la musculatura accesoria para ayudar a la estabilidad de la rodilla y evitar las fricciones continuadas.

Prevención

Existen varios consejos de prevención para evitar que reaparezca la lesión, tales como:

  • Pausar la actividad deportiva momentáneamente para reducir los primeros síntomas con tratamiento fisioterápico o hielo en la cara anterior de la rótula. Si corres con dolor procura acudir a un profesional para un diagnóstico certero de la lesión.
  • Fortalecer la musculatura para evitar la carga directa sobre el tendón, al igual que mejorar la técnica del ejercicio que provoque la sintomatología.
  • Toma de conciencia del movimiento articular de la rodilla y postural, con clases dirigidas personalizadas como el Pilates.
  • Si es muy recurrente, acudir a un estudio de pisada, ya que puede que estemos realizando una pisada incorrecta ante la práctica deportiva y la rodilla esté sufriendo las consecuencias y necesitaríamos algún tipo de plantillas para descargar.

 

Por | 2020-07-01T12:02:42+00:00 enero 27th, 2020|Lesiones articulares|Sin comentarios