Síndrome del dolor miofascial en suelo pélvico

¿Qué es el dolor miofascial?

El síndrome del dolor miofascial se caracteriza por la presencia de puntos gatillo a nivel muscular. Es una de las principales causas de dolor musculoesquelético. Están presentes en el 85% de los casos de dolor de suelo pélvico, urológico, coloproctológico y ginecológico.

Dentro de las patologías de suelo pélvico relacionadas con el síndrome de dolor miofascial, nos encontramos con la prostatitis bacteriana, prostatitis abacteriana/crónica, el dolor pélvico crónico, la cistitis intersticial, el síndrome del elevador del ano, prostatodinia, endometriosis, el síndrome del piramidal, vulvodinia, coccigodinia, síndrome del colon irritable y dolor por cicatrices tanto abdominales como genitales.

También está relacionado con la hipertonía muscular, dolor, puntos gatillo, dolor referido y la sensibilización del sistema nervioso periférico.

Hoy en día, gracias a los estudios publicados sobre el dolor miofascial, sabemos que los músculos implicados presentan lo siguiente:

  • Dolor generado y mantenido por uno o varios puntos gatillo activos.
  • El punto gatillo se encuentra en una banda tensa de músculo o fascia.
  • Ésta banda tensa y el punto gatillo dan dolor referido.
  • El músculo se encuentra acortado.
  • El patrón de dolor referido es característico de cada músculo.
  • Hay una respuesta espasmódica a la presión firme del punto gatillo.
  • Estos puntos gatillo se activan por traumatismos directos, presión o sobrecarga.

En algunas ocasiones, además de lo citado anteriormente, también nos encontramos con edema localizado que nos puede hacer pensar que es el causante del problema.

Recuerdo anatómico del suelo pélvico

El suelo pélvico o periné se encuentra en el estrecho inferior de la pelvis, formando el diafragma pélvico y cerrando la cavidad abdominopélvica por su parte inferior.

Esta formado por tres planos musculares: uno superficial, otro medio y el plano más profundo.

  • Plano superficial. Nos encontramos con el esfínter anal externo, el esfínter uretral, los músculos bulboesponjosos, isquiocavernosos y transverso superficial.
  • Plano medio: Tenemos el transverso profundo.
  • Plano profundo: Elevador del ano formado por el pubococcígeo, puborrectal e iliococcígeo. En este plano profundo también tenemos el coccígeo. Íntimamente relacionado con el suelo pélvico, en este plano también nos encontramos con el obturador interno y el piramidal.

Puntos gatillo más frecuentes, dolor referido y sintomatología

  • Puborrectal. Más frecuente en hombres. Se relaciona con patología a nivel prostático. Suele dar dolor referido hacia la vejiga y la uretra, además de molestias en bajo vientre. Es el responsable del dolor eléctrico en la punta del pene. Por otro lado, estos pacientes también notan sensación de presión a nivel de la próstata.
  • Iliococcígeo. Da dolor referido en esfínter anal y periné.
  • Elevador del ano parte inferior. Dolor referido periné y pene.
  • Elevador del ano parte posterior. Sensación de pelota de golf en el recto, dolor a la eyaculación y posteyaculación,  y tras la defecación.
  • Esfínter anal externo. Dolor anal, sensación de hormigueo y quemazón.
  • Coccígeo. Dolor en el coxis y zona glútea, presión y dolor anal y sensación de pelota de golf en el recto.
  • Obturador interno. Dolor en el suelo pélvico en general y sensación de pelota de golf en el recto. Está íntimamente relacionado con el atrapamiento del nervio pudendo.
  • Bulboesponjoso e isquiocavernoso. Dolor en la base y cara anterior del pene y periné.

Además, también podemos encontrarnos otros músculos fuera del área del suelo pélvico que también pueden dar sintomatología hacia el periné.

  • Cuadrado lumbar. Dolor inguinal y parte baja del abdomen.
  • Psoas. Dolor inguinal.
  • Recto abdominal. Dolor a nivel prostático, del pene y zona baja del abdomen con hiperactividad del detrusor.
  • Oblicuo abdominal. Dolor inguinal y testicular.
  • Piramidal. Dolor de vejiga, uretra, dolor a nivel articular del pubis, sacroilíacas y cadera. Puede dar síntomas de ciática. Disfunción eréctil.
  • Glúteos. Dolor en testículos, sacro e isquiotibiales.

Causas del síndrome de dolor miofascial

En algunos casos se debe a traumatismos directos en la zona perineal a nivel deportivo, el parto o cirugías a nivel urológicas, coloproctológicas o ginecológicas.

También se ha visto en pacientes con estreñimiento crónico, infecciones urinarias de repetición, infecciones bacterianas o por hongos.

En otras ocasiones se produce debido a la inflamación crónica o repetida de otras áreas pélvicas que producen una sobrecarga muscular y por ello los puntos gatillo miofasciales.

¿Qué es la punción seca?

La punción seca es una técnica semi-invasiva que utiliza agujas específicas para el tratamiento del síndrome de dolor miofascial. La aguja penetra en la piel y el músculo para pinchar el punto gatillo con el fin de desactivarlo y disminuir el dolor.

Para localizar el punto gatillo basta con realizar una compresión, un estiramiento o una contracción de dicho músculo, apareciendo dolor irradiado.

¿Qué es un punto gatillo? 

  • El punto gatillo es una zona débil del músculo sensible a la palpación. Varias fibras del músculo se quedan contraídas provocando una disminución del flujo sanguíneo. Esto no permite una correcta nutrición de la zona afectada e impide la correcta limpieza de los desechos celulares. Los puntos gatillo pueden permanecer de diferentes estados que son los siguientes:
    • activo: es siempre doloroso y produce un espasmo local a la palpación. Además, debilita el músculo y no permite un correcto estiramiento del mismo.
    • latente: sólo duele a la palpación.
    • central: se encuentra en el centro de la fibra muscular.
    • clave: es el responsable de activar otros puntos gatillo en la zona donde se irradia el dolor.
    • satélite: son aquellos que activa el punto gatillo clave.
    • primario: se activa por movimientos repetitivos o sobrecarga muscular sin que medie otro músculo en su activación.

Técnicas de punción seca

  • Superficial: La aguja se introduce a nivel subcutáneo sin que penetre en el músculo. Después se realizarán otras técnicas para terminar de desactivar dicho punto gatillo.
  • Profunda: En este caso la aguja sí penetra en el músculo y dependerá de la profundidad donde se encuentre dicho punto gatillo la aguja será de mayor tamaño. Esta técnica se puede realizar de diferentes maneras, introduciendo y sacando la aguja o simplemente introduciendo la aguja hasta el punto gatillo y dándole pequeños giros para estimularlo. Además, utilizaremos otras técnicas después con el fin de que nuestro tratamiento sea más efectivo.
  • Técnicas complementarias: después de realizar el tratamiento con punción seca podemos realizar otras técnicas como el spray frío en el recorrido del dolor referido con estiramiento muscular a la vez. También podemos combinarla con contracciones voluntarias del músculo acompañadas de un estiramiento y posterior relajación.

Artículos relacionados

 

Por | 2019-09-09T09:06:23+00:00 septiembre 9th, 2019|Salud, Suelo pélvico, Terapias|Sin comentarios