Patologías propias de la mujer tratables por la fisioterapia

Definimos fisioterapia de la mujer al conjunto de terapias conservadoras -no quirúrgicas ni farmacológicas- dirigidas a la prevención y/o tratamiento de las patologías y alteraciones que conciernen a la mujer.

Entre las alteraciones más comunes, destacan la disfunción del suelo pélvico y las producidas por los cambios propios del embarazo. También podremos encontrarnos alteraciones perineales que tienen lugar durante la menopausia (sequedad vaginal, debilidad suelo pélvico,etc.) y dolor pélvico crónico (vaginismo, vulvodinia, neuralgia del pudendo, etc.).

Hoy en día, también hay que destacar el linfedema producido, principalmente, por el cáncer.

Incontinencia y  debilidad de la vejiga:

La incontinencia afecta a 1 de cada 3 mujeres en su vida causando una pérdida regular e involuntaria de orina. Esto es debido a un problema en el funcionamiento de la vejiga y los músculos del suelo pélvico.

La fisioterapia es clave y ofrece distintos tratamientos para fortalecer el suelo pélvico. Podemos destacar  el biofeedback, los ejercicios de Kegel, el entrenamiento de la musculatura y/o la realización de ejercicios de gimnasia abdominal hipopresiva. Dichos tratamientos pueden reducir o incluso eliminar el riesgo de pérdidas, teniendo una tasa de curación de más del 70%

El prolapso:

Hay más posibilidades de que la mujer sufra de prolapso después de uno o varios partos. Este problema afecta aproximadamente al 40% de las mujeres mayores de 50 años, aunque en ocasiones también a madres jóvenes. El prolapso se caracteriza por el descenso en la vagina de ciertos órganos (la vejiga, el recto y el útero). Estos órganos están ubicados en la pelvis y retenidos por los músculos del suelo pélvico y otros tejidos de soporte.

Las causas de este problema son a menudo debido a embarazos múltiples, una larga y difícil labor de parto, un bebé grande  o estreñimiento crónico antes y durante el embarazo. Se produce en estos casos un debilitamiento de los músculos del perineo y el suelo pélvico. La Fisioterapia interviene sobre determinados aspectos de esta enfermedad, ayudando a fortalecer dichos músculos. Un suelo pélvico fuerte, una postura correcta, o la elección de un deporte con un impacto mínimo, pueden ayudar a reducir los síntomas.

 

Dolor durante las relaciones sexuales (vaginismo):

El dolor durante las relaciones sexuales, especialmente durante la penetración,  afecta a alrededor del 21% de las mujeres. Esta patología se caracteriza por una sensación de ardor o lagrimeo en la entrada de la vagina durante el coito. Aunque las causas son muchas, como las infecciones vaginales, enfermedades dermatológicas, infecciones de transmisión sexual… se estableció que la disfunción del suelo pélvico es una de las causas más comunes.

Entre los tratamientos tenemos la educación, el biofeedback y técnicas manuales o tratamientos electroterapéuticos.

El dolor del nervio ciático:

Durante el embarazo, es común que las mujeres sientan un dolor en la espalda baja, glúteos y muslos. Este dolor, que suelen referir como punzante, puede ser debido al nervio ciático. Las principales causas de estos males son la secreción de relaxina ya que aumenta la elasticidad de los ligamentos, los cambios de la fisonomía durante el embarazo (hiperlordosis) o la mala postura antes y durante el embarazo.

La terapia física puede ayudar a prevenir y curar el dolor del nervio ciático a través de la práctica de diversos ejercicios que fortalezcan los músculos estabilizadores de la espalda baja y glúteos. El fisioterapeuta también proporcionará maneras de mejorar su postura (de pie, sentado y acostado).

 

Diástasis abdominal:

Los rectos abdominales están unidos entre sí por la línea alba. Cuando esta unión desaparece y es igual o mayor a 2,5 centímetros consideramos que estamos ante una diástasis abdominal. Esta situación puede  aparecer tanto durante el embarazo como en el postparto. El abordaje fisioterapéutico en este caso, consistiría en la reeducación, electroterapia y/o ejercicios hipopresivos.

 

Otras patologías que enfrenta la mujer después del parto:

Tras en el nacimiento suelen ser comunes el dolor de espalda y dolor sacroilíaco (parte superior de los glúteos). Así como dolor en las costillas o problemas en el recto (nivel abdominal).

Las causas son muchas, pero principalmente debido a la relajación del ligamento durante el embarazo (relaxina) y la postura de la mujer embarazada (aumento de la lordosis lumbar).

La Fisioterapia también está involucrada en estos temas al sugerir ejercicios de estabilización y el fortalecimiento de la espalda y la pelvis, o abordando directamente el dolor.

La neuralgia del pudendo se caracteriza por dolor agudo severo a lo largo del recorrido del nervio. El nervio pudendo se localiza en la región de la pelvis. Dicho nervio es el encargado de inervar al periné y a los genitales tanto femeninos como masculinos. Esta dolencia resulta muy frecuente en mujeres tras el parto por el estiramiento al que es sometido dicho nervio. Los síntomas son dolor pélvico al sentarse o dolor crónico, disfunción sexual, dificultad para la micción o defecación y dolor perineal.

Linfedema:

El linfedema es una inflamación que generalmente se produce en los brazos o en las piernas debido a un bloqueo en el sistema linfático. Se estima que alrededor de un tercio de las mujeres que se someten a la disección de ganglios linfáticos axilares durante el tratamiento del cáncer de mama lo desarrollará.

El sistema linfático recoge la linfa (un exceso de líquidos, proteínas y otras sustancias) de los tejidos del cuerpo y las lleva de nuevo a la corriente sanguínea. El linfedema se produce cuando el drenaje normal de líquido es interrumpido por un bloqueo o un corte en los ganglios linfáticos, en el área de la ingle o la axila, pudiendo tener una causa hereditaria. Normalmente, es el resultado de las obstrucciones causadas por una infección, cáncer o el tejido cicatrizal de la radioterapia o la extirpación quirúrgica de los ganglios linfáticos.

La fisioterapia en estos casos, es muy importante gracias a técnicas como el drenaje linfático, el vendaje compresivo y/o el ejercicio terapéutico entre otros.

Si crees que puedes estar ante alguna de las patologías citadas consúltanos, podemos ayudarte.

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Por | 2018-03-08T20:06:14+00:00 marzo 8th, 2018|Fisioterapia, Salud|Sin comentarios