Un nuevo perfil de paciente

 

Al igual que la fisioterapia ha avanzado desde el punto de vista técnico y tecnológico.  El papel del paciente durante el desarrollo del tratamiento está sufriendo su evolución. A pesar de que todavía en muchas ocasiones el paciente deja todo el peso de la recuperación en el fisioterapeuta, el presente y el futuro tienden a una función más activa.

El paciente del presente y el futuro

Este “nuevo” paciente, cuyo papel facilita el tratamiento de su lesión se caracteriza por tres aspectos fundamentales:

     Importancia de la comunicación fisioterapeuta-paciente

La comunicación entre ambas partes debe ser fluída, siendo crucial la información que aportemos en nuestras primeras sesiones.

En la primera consulta del fisioterapeuta nos suelen hacer un cuestionario médico general dónde nos preguntan a cerca del motivo de consulta y lesiones. Al igual que de las enfermedades previas, intervenciones quirúrgicas y diversas cuestiones para conseguir elaborar una historia clínica lo más aproxima posible a nuestra trayectoria médica.

En muchas ocasiones pueden parecernos cuestiones no relacionadas con nuestra lesión y decidimos obviarlas u omitir información. Sin embargo, todas ellas se llevan a cabo con la finalidad del diagnóstico de la lesión. Así como intentar averiguar el origen de la misma.

Un ejemplo de ello son el conocimiento de todas las intervenciones quirúrgicas del paciente (aunque sean por tema estético). Ya que cualquier cicatriz nos va a generar una tensión fascial que puede ser uno de los causantes de la instauración de la lesión o de su cronificación.

También conocer la medicación o suplementación tomada por el paciente, antecedentes familiares, práctica deportiva o embarazos y cesáreas es fundamental para conformar una idea sobre el diagnóstico final.

     La fisioterapia fuera de la consulta

Como hemos comentado, aquí es dónde el paciente tiene el papel principal y más activo de la rehabilitación. El tratamiento no sólo consiste en el tiempo que pasamos con el fisioterapeuta, sino que una parte muy importante del mismo son los “deberes”.

Estos ejercicios, estiramientos, correcciones posturales… son parte fundamental del proceso de recuperación. Tal es así que conforman un porcentaje muy importante en el éxito del tratamiento.

Debemos entender la importancia de los mismos ya que la constancia de su realización es la que nos va a llevar a que creemos un hábito o rutina y que lo automaticemos como una acción cotidiana que llevaremos a cabo de forma inconsciente para mejorar nuestra salud.

     La prevención como sinónimo de bienestar

Este perfil de paciente que estamos dibujando, y al cual debemos tender, es el que toma partido de su salud antes de que su cuerpo le avise.

El organismo es un engranaje, y al igual que cualquier otro debemos realizar un mantenimiento para evitar posibles “fallos” futuros más graves. De ahí que pasar de una posición reactiva a proactiva sea sinónimo de salud y bienestar.

En resumen, la fisioterapia no solo busca solucionar el problema, sino busca los porqués y cómo poner remedio. De ahí que el papel del paciente sea cada vez mucho más importante.

 

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Por | 2018-02-09T13:12:20+00:00 febrero 11th, 2018|Fisioterapia|Sin comentarios