La dieta alcalina: ¿Qué beneficios nos aporta?

Actualmente, es frecuente oír hablar de la dieta alcalina. En general, con el tema de la nutrición,  recibimos un exceso de información que muchas veces no sabemos como filtrar. Es el momento de replantearnos qué es lo que ingerimos cada día y qué tipo de nutrientes le aportamos a nuestro cuerpo para su correcto funcionamiento.

Nos pueden surgir varias dudas al respecto: ¿hay qué comer todo ecológico para que sea sano?, ¿dietas hiperproteicas para perder peso?, ¿necesito suplementarme para cubrir las necesidades de mi organismo?, ¿es mejor comer sin gluten?, ¿estará mi pH ácido?. En definitiva,  un largo etcétera de preguntas que nos surgen cuando empezamos a interesarnos por el tema de la alimentación saludable.

Poco a poco en nuestro blog intentaremos ir dando respuesta a esas preguntas con explicaciones sencillas.

Ph ácido, Ph alcalino.

Hoy abordamos el tema de la dieta alcalina, para ubicarnos y saber a que nos referimos con un pH ácido y un pH alcalino resumimos brevemente el proceso de las proteínas en nuestro organismo:

Cuando las proteínas se queman en las células para producir energía, se obtiene rendimiento energético igual al de los hidratos de carbono. Su combustión deja residuos metabólicos, como el amoniaco, que son tóxicos para el organismo. Todos estos residuos son filtrados en último lugar por el riñón Éste tiene un límite  y cuando lo sobrepasamos ese filtro deja de ser efectivo al 100%. La consecuencia inmediata es que se va acidificando la orina y el pH interno. Por ejemplo, se van acumulando esos desechos en el tejido conjuntivo (tendones, cápsulas articulares, etc.) provocando tendinitis, adherencias e inflamación.

Un exceso de proteínas puede producir osteoporosis, cálculos renales, tendinitis, etc, Esto es debido a que la carne y los lácteos elevan el nivel de ácido en sangre (acidifica el pH). Para neutralizarlo, el organismo  usa el calcio del organismo acumulado en los huesos. Esta situación mantenida en el tiempo multiplica el riesgo de osteopenia y osteoporosis. Este calcio, llega por último a los riñones donde forma los cálculos renales provocando las consecuentes patologías.

Un consumo excesivo de proteínas también se relaciona con una mayor incidencia de cáncer de colon, mama, próstata y páncreas. Se relaciona un pH ácido con una mayor proliferación de las células tumorales.

Conclusión:

Para evitar patologías derivadas del mantenimiento de un pH ácido debemos ingerir mayor cantidad de alimentos alcalinos.  Un pH adecuado se considera entre 7,24 y 7,44.

A continuación os contamos aquellos alimentos altamente acidificantes que deberemos evitar o limitar su ingesta y aquellos alcalinizantes cuya frecuencia deberemos aumentar en nuestra dieta.

Alimentos Acidificantes

  • Carne (vaca, pollo, cerdo, pavo)
  • Charcutería
  • Pescado y marisco
  • Grasas animales o vegetales refinadas
  • Harinas refinadas (pan, pasta, arroz, rebozados, etc.)
  • Fritos
  • Azucares
  • Quesos
  • Café
  • Alcohol
  • Refrescos
  • Sal

Alimentos Alcalinizantes

  • Legumbres
  • Verduras y hortalizas
  • Patatas
  • Castañas
  • Pasas y dátiles
  • Aguacate
  • Plátanos (maduro)
  • Almendras
  • Frutos secos
  • Agua con limón
  • Algas

La Dieta Alcalina está altamente indicada en aquellos pacientes que presenten alguna de las patologías que nombramos anteriormente relacionadas con la acidosis, como osteoporosis, tendinopatias y cálculos renales. Así como todo deportista de manera preventiva, ya que por la práctica intensa de ejercicio, va a generar más estrés oxidativo y va a tender a tener un pH más ácido en la mayoría de los casos.

Es importante aclarar que, a pesar de los efectos nocivos del abuso de alimentos acidificantes, es erróneo pensar que debemos eliminarlos por completo de nuestra dieta. Estos consejos deben ayudarnos a mantener un equilibrio entre ambos tipos de alimentos, intentando aumentar el consumo de los alimentos alcalinizantes para evitar la acidez en nuestro organismo.

Por | 2017-12-04T18:10:33+00:00 octubre 13th, 2016|Alimentos, Nutrición, Salud|Sin comentarios