La cafeína y sus efectos en el rendimiento deportivo

La cafeína suele estar presente en el desayuno, la comida, la cena… . El café,  se ha convertido para muchos de nosotros en una bebida indispensable en nuestra rutina diaria. También se trata de una excusa alrededor de la cual, desarrollamos relaciones personales. No es de extrañar, que sea la bebida más consumida a nivel mundial. El 30% de la población, reconoce tomarlo a diario.

El café se encuentra en ese limbo entre lo bueno y lo malo en la cultura popular. A pesar de que la ciencia ha probado sus beneficios en numerosas ocasiones, también encontramos detractores que nos hablan de la cara oscura de su consumo.

El componente estrella del café, la cafeína.

Más de 1000 compuestos químicos diferentes componen el café.  Podemos encontrarnos con diterpenos, antioxidantes (ácido clorogénico), micronutrientes (magnesio, potasio, niacina, tocoferoles…) … y quizás el más conocido de todos: la cafeína.

Esta sustancia es una antagonista de los receptores de adenosina. Estos receptores,  poseen efectos inhibidores en el sistema nervioso central y periférico. Esto se traduce en una liberación de neurotransmisores, aumentando nuestros niveles de alerta y atención. También mejora nuestra capacidad de aprendizaje. Estos efectos son la razón más popular por la cual esta bebida es consumida por jóvenes en época de exámenes.

¿Cómo procesa nuestro organismo la cafeína?

La cantidad de cafeína que está presente en una taza de café puede variar por infinidad de cuestiones. Por ejemplo,  el origen del café (mezcla, en polvo) o su forma de preparación (presión de la cafetera, cafetera de émbolo). Sin embargo, si tomamos como medida una taza de 250 ml, estaríamos hablando de una cantidad de cafeína comprendida entre los 150 y los 300 mg.

Una vez hemos ingerido el café, la cafeína, al igual que los demás componentes, es absorbida totalmente en el estómago e intestino. Posteriormente, será distribuida al resto del cuerpo, incluyendo el cerebro, por el torrente sanguíneo.

“30 minutos después de su ingesta se produce la mayor concentración de cafeína”

Más tarde, es el hígado quien se encarga de metabolizarla, cerca del 95%.  Finalmente se excreta por la orina entre 3-6 horas después.

La relación de la cafeína y el cáncer.

Existen numerosos estudios que relacionan a los diterpenos con la modulación de los complejos enzimáticos que participan en la protección contra el riesgo de desarrollar cáncer aquellas personas que han iniciado un proceso de cirrosis.

Según el World Journal of Gastroenterology, los diterpenos del café podrían tener un efecto quimio-protector contra algunos carcinógenos o mutagénicos que se han asociado a cáncer de colon y de piel.

La cafeína en el ámbito deportivo.

Ya en el año 1980 se confirmó en un estudio científico que la cafeína acelera el metabolismo y potencia el efecto termogénico del organismo. Esto quiere decir,  hace que el cuerpo aumente su energía calórica durante su digestión.

Además, en lo relativo al deporte, la cafeína disminuye el cansancio y la percepción que tenemos nosotros mismos del esfuerzo. La aparición de fatiga se retrasa. Otro efecto que cabe destacar, es la mejora de los mecanismos de contractibilidad y el aumento de la potencia dentro del músculo. Es debido a una mayor excitabilidad de las fibras musculares.

A nivel metabólico, se piensa que la cafeína podría aumentar la movilización de triglicéridos. El deportista dispone de más ácidos grasos libres en la sangre. Esto permitiría aprovechar la utilización de grasas como fuente de energía. A su vez, pudiendo reservar y usar durante más tiempo los hidratos de carbono, lo cual también retrasaría el cansancio. Esto ocurre sobre todo,  en deportes de resistencia.

Estos estudios nos llevan a pensar que efectivamente la cafeína tiene una influencia real durante la práctica deportiva. Sin embargo, la duda que se genera es cuánto beneficio y cuánta cantidad de cafeína es necesaria para percibir significativamente esos cambios.

Por | 2017-12-04T18:46:42+00:00 agosto 2nd, 2017|Alimentos, Deporte, Nutrición|Sin comentarios