Fascitis plantar, ¿cómo tratar una de las lesiones más comunes del verano?

La fascia plantar es una banda de tejido elástico que va desde el calcáneo hasta los dedos. Cuando esta estructura se inflama, principalmente en la zona en la que la fascia se inserta con el calcáneo, es lo que conocemos como fascitis plantar. Entre las funciones de la fascia plantar podemos encontrar: mantiene el arco plantar, absorbe y devuelve la energía que se produce cuando el pie impacta contra el suelo, protege los dedos, etc.

La fascitis plantar es un problema bastante habitual. En cuanto a la incidencia en personas no deportistas es algo más común en mujeres. En población deportista está bastante igualado. Entre las causas de la fascitis plantar podemos encontrar el uso de calzado inapropiado para la actividad que vamos a desarrollar, tener un esguince mal curado y musculatura de la cadena posterior acortada y/o sobrecargada.

 

¿Qué síntomas tiene la fascitis plantar?

El síntoma principal es un dolor agudo en la zona interna del talón (zona de inserción de la fascia plantar) que suele ser más intenso en los primeros pasos que damos al levantarnos y suele disminuir conforme nos movemos. Si estamos tiempo sentados, al reincorporamos   puede volver a aparecer el dolor.

En el caso de los deportistas, en las fases iniciales de la fascitis, posiblemente el dolor sólo aparecerá por la mañana y después de hacer deporte, pero le será posible realizar la actividad deportiva sin ningún problema. Es en este momento inicial de los síntomas, cuando debemos empezar a tomar medidas porque tenemos muchas posibilidades de que la fascitis se vaya agudizando y llegue un momento en el que sea muy incapacitante para la vida deportiva e incluso para la vida normal de una persona.

En muchas ocasiones la fascitis es confundida con el espolón calcáneo (calcificación del tubérculo posterointerno del calcáneo). El espolón aparece al mantener una tracción continuada de la fascia contra el hueso calcáneo. Esa tensión provoca en la fase inicial la fascitis plantar y si es mantenida en el tiempo posiblemente generará el espolón calcáneo. Realmente los síntomas y el tratamiento son muy parecidos y en ambos casos el objetivo va a ser quitar tensión a la fascia para que disminuya la inflamación y por lo tanto la manifestación clínica que es el dolor. En muchas ocasiones la fascitis plantar deriva en un espolón pero no siempre es así. De hecho en las radiografías, se observan espolones en el talón en personas con y sin fascitis plantar.

 

¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

Entre los factores de riesgo están los problemas con el arco del pie (tanto pie plano como pie cavo), correr largas distancias, cuesta abajo o sobre superficies desiguales, obesidad o aumento de peso de manera repentina, problemas en el tendón de Aquiles  y el uso de zapatos inadecuados. En las mujeres podemos resaltar la relación directa que existe entre la fascitis plantar y el acortamiento de la musculatura posterior de la pierna por el uso de tacones.

Es muy importante realizar el diagnóstico lo antes posible. Cuanto antes comencemos el tratamiento, mejores resultados obtendremos a corto y medio plazo. No debemos centrarnos solo en tratar la inflamación de la fascia en sí, sino en evaluar y corregir esos factores de riesgo que nos han hecho llegar a esta situación para que no se vuelva a repetir.

 

¿Cómo abordamos su tratamiento?

El tratamiento que platearemos estará encaminado a

  • Disminuir la inflamación de la fascia plantar
  • Quitar la carga muscular de la cadena posterior
  • Elongar la musculatura acortada y realizar ejercicios propios para la movilidad articular y muscular

Es recomendable dejar el deporte de impacto mientras dure la inflamación y prescribir ejercicios domiciliarios que colaboren en la recuperación del paciente. Así como derivar al podólogo si fuese necesario para un estudio de la pisada.

 

Por | 2018-07-13T16:05:33+00:00 julio 13th, 2018|Fisioterapia, Lesiones|Sin comentarios