Enfermedad de Osgood-Schlatter:

La enfermedad de Osgood-Schlatter consiste en un crecimiento desfasado entre estructuras que no tienen la madurez suficiente. Esto provoca una descompensación entre hueso y tendón. Uno de los puntos donde existe un mayor desequilibrio entre ambas estructuras es en la rodilla, ya que, en la tuberosidad tibial, localizada en la cara anterior de la rodilla, se inserta el tendón rotuliano. Este tendón es la unión de la musculatura cuadricipital, que es el músculo más potente del muslo con una función principal de flexor de cadera, extensor de rodilla y estabilizador de la rótula.

¿Por qué se da?

Se produce asociado a un problema de crecimiento, sus primeros síntomas aparecen en la pubertad, entre los 9 y los 15 años. Esta etapa coincide con el momento en el que los niños dan el mayor estirón.

La enfermedad suele desaparecer a los 18 años, cuando el crecimiento brusco ya ha disminuido.

Los principales síntomas y signos con los que cursa el adolescente son:

  • Inflamación de la articulación y estructuras adyacentes, especialmente el tendón rotuliano.
  • Hipersensibilidad infra rotuliana.
  • Presencia de hinchazón en la cara anterior de la rodilla.
  • Puede ser unilateral o bilateral.
  • Renguera tras la actividad deportiva.
  • Falta de elongación de la musculatura que engloba la articulación femoro-patelo-tibial.
  • Irritación del cartílago de crecimiento, ubicado justo por encima de la tibia. Este cartílago es una estructura muy delicada, interviene en la amortiguación de la articulación.

El deporte de impacto y repetitivo provoca que ese cartílago se irrite, provocando continuamente inflamación y dolor. La tracción constante del tendón en su inserción tibial, en una tibia que aún no ha llegado a su máximo crecimiento, favorece esa molestia en la zona distal patelar, que lo caracteriza como un signo clínico.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

Los signos y síntomas son un claro diagnóstico. En el examen físico se realizan movilizaciones de la rótula para ver la sintomatología del paciente, movimientos de flexo-extensión de rodilla y rotaciones tibiales para comprobar el estado de la musculatura.

Por otro lado, el médico puede solicitar la realización de una radiografía para descartar otros problemas y observar la afectación del hueso. Cuando esta enfermedad se ha iniciado hace tiempo y la sobrecarga ha sido mayor, se puede apreciar una ligera “protuberancia ósea” en la cara anterior de la tibia, también visible a la palpación.

¿Se puede realizar actividad física con esta enfermedad?

Sí, las personas que padecen Osgood-Schlatter pueden practicar deportes sin restricciones, pero sí es recomendable seguir ciertas precauciones:

  • Si la actividad provoca mucho dolor, intentar disminuir la intensidad, las molestias normalmente se verán reducidas al día siguiente.
  • Llevar protecciones en la articulación, especialmente en ciertos deportes tales como: el baloncesto, el voleibol, el atletismo, el ballet o la gimnasia.

Tratamiento

Existen ciertas pautas y tratamiento fisioterápico para el alivio de los síntomas:

  • Crioterapia: colocar frío localizado en la rodilla afectada tras la práctica deportiva. Alivia la inflamación y los dolores.
  • Fortalecer la musculatura de manera progresiva, los grupos musculares que estén afectando a la estabilidad de la rodilla y posteriormente, trabajo de propiocepción de forma bilateral. Accesorios como el Sinergy Matt o el bosu, pueden acelerar la adaptación de la propiocepción femoro-patelar.
  • Elastificar los tejidos, mediante estiramientos pautados y dirigidos, para su mejoría, especialmente toda la cadena posterior de la pierna.
  • Movilizaciones pasivas de la rótula, para que de esa manera se liberen las posibles restricciones que pueda presentar debido a la tensión y sobrecarga muscular de la cadena extensora del muslo.
  • Radiofrecuencia Human Tecar® con potenciales de temperatura bajos en la zona de la articulación para el alivio del dolor y la inflamación del tendón.
  • Sinergy Viss, que gracias a su vibración mecanosonora provoca la activación de los husos musculares de forma pasiva, expandiendo a la par las uniones miotendinosas que puedan estar comprimidas.

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Por | 2020-02-03T16:24:07+00:00 febrero 3rd, 2020|Fisioterapia, Lesiones, Sin categoría|Sin comentarios