El labrum en la articulación del hombro.

El labrum es una almohadilla de fibrocartílago presente en las articulaciones tanto de la cadera como del hombro. Su función principal es darle estabilidad a la articulación.

En este post trataremos únicamente el labrum de la articulación del hombro.

Anatomía del hombro

El hombro es la articulación formada por los huesos húmero, clavícula, escápula y esternón.

El labrum recubre la fosa glenoidea permitiendo al húmero realizar todos sus movimientos aportándole estabilidad. Hay que tener en cuenta que la cabeza del húmero es redonda y de mayor tamaño que la fosa glenoidea. Permite aumentar la congruencia de la articulación y con ello la estabilidad. También sirve como medio de inserción de los ligamentos glenohumerales y del tendón de la porción larga del bíceps braquial.

SLAP

La lesión característica del labrum se denomina SLAP (Superior Labrum Anterior to Posterior). Normalmente afecta a la zona de inserción del tendón de la cabeza larga del bíceps braquial, aunque también puede implicar incluso a otras estructuras colindantes.

Clasificación del SLAP

Por lo general se identifican cuatro tipos de lesión SLAP, si bien pueden combinar entre ellas.

  • tipo I: labrum deshilachado, sin rotura en su parte superior. Tendón del bíceps intacto.
  • tipo II: el labrum superior y el tendón de la cabeza larga del bíceps braquial están desprendidos de la glenoides. Es la más habitual y se produce por microtraumatismos de repetición.
  • tipo III: rotura en asa de cubo desplazada dentro de la articulación. No está afectado el tendón de la cabeza larga del músculo bíceps braquial.
  • tipo IV: rotura en asa de cubo, pero con afectación del tendón de la cabeza larga del bíceps braquial.

¿Cómo se puede producir una rotura del labrum?

La rotura del labrum se puede producir por:

  • episodio traumático: por sobreesfuerzo levantando peso, en actividades deportivas que requieran movimientos repetitivos del brazo por encima de la cabeza o caída sobre el brazo extendido.
  • episodio no traumático: por debilidad muscular o inestabilidad articular por exceso de laxitud.

En muchas ocasiones la rotura del labrum produce un desgarro o rotura en el músculo supraespinoso

¿Qué síntomas tiene?

La rotura del labrum provoca distintos síntomas:

  • dolor en el hombro y en la porción larga del bíceps
  • inestabilidad, sensación “de que se sale el hombro”
  • rigidez
  • ruidos articulares
  • dolor en el apoyo sobre el lado afectado
  • debilidad y limitación en los movimientos del hombro

Imposibilidad de realizar ciertas actividades de la vida diaria,  como lavarse el pelo, cepillarse los dientes, etc.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico empieza con la anamnesis, una exploración física y la realización de ciertas pruebas funcionales. Si éstas evidencian una patología del labrum, se realizará alguna prueba de imagen (una radiografía, ecografía o resonancia magnética). Debido a que ciertos síntomas pueden asociarse a otras patologías de hombro, la artroscopia confirmará con más fiabilidad el diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento dependerá del tipo de lesión, la edad, actividad del paciente y las lesiones asociadas que pueda tener.

En un comienzo irá encaminado tanto a reducir la inflamación y el dolor, como a recuperar el rango de movimiento y la fuerza. En todo esto, la fisioterapia tiene un papel importante.

Si finalmente es necesaria la cirugía, se realizará una artroscopia y la rehabilitación también será de importancia realizando un programa acorde a la intervención realizada, edad y expectativas del paciente.

No siempre es necesaria la cirugía ya que muchos pacientes pueden hacer vida normal con una rotura del labrum.

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Por | 2019-11-04T12:37:29+00:00 noviembre 4th, 2019|Fisioterapia, Lesiones|Sin comentarios