Coxigodinia

La coxigodinia hace referencia al dolor localizado entre el coxis y la articulación sacro-coxígea. Cuanto más cerrado es el ángulo del sacro con respecto al coxis, más posibilidades de compromiso existen.

¿Qué produce una coxigodinia?

Existen diversas causas por las que el paciente puede padecer una coxigodinia, las más comunes son:

  • Debido a un traumatismo: con una prevalencia del 65% de los casos, normalmente por una caída sobre la zona lumbosacro-coxígea. Este dolor aparece en el momento, y se puede quedar residual durante un tiempo.
  • Postparto: debido al trabajo de parto, los grandes esfuerzos y al aumento de presión intrabdominal en los pujos. También puede darse una ligera luxación del coxis durante el expulsivo, cuya consecuencia directa podría ser una coxigodinia.
  • Alteraciones osteoarticulares: por afectaciones del sacro y ligamentos lumbosacros, con problemas de sacroileitis y fascia del área paravertebral.
  • Tensión muscular: la musculatura periarticular de la pelvis y del suelo pélvico, puede provocar puntos gatillo de irradiación hacia la zona coxígea. Especialmente los músculos piramidales, glúteo mayor y fascículos del músculo elevador del ano.
  • Factores de peso, la obesidad mórbida puede llegar a desencadenar procesos inflamatorios a este nivel que cursan con dolor.

Existen otros factores menos relevantes, pero que pueden llegar a producir una coxigodinia, tales como malas infiltraciones de epidural en el parto, infecciones ano-rectales, zona tumoral o incluso por factor psicosomático.

Síntomas y signos más comunes de la coxigodinia:

  • Dolor espontáneo en zona coxígea ante la sedestación, o ante la compresión de la zona lumbosacra e interlínea sacro-coxígea.
  • Acortamiento de los músculos glúteo mayor y piramidal, pudiendo ser a su vez bilateral. O demasiado contracturados por la realización de ejercicios forzados o deportes de impacto.
  • Puntos de tensión muscular en la musculatura del periné, elevador del ano o isquiocoxígeo. La valoración de estas bandas tensas se realiza vía rectal y tiene muy buenos resultados ante el tratamiento.
  • Hipersensibilidad de la zona sacro-coxígea, provocando el dolor localizado y limitando en ocasiones la defecación, debido al dolor que provoca la contracción muscular del esfínter por  alteración de la vía nerviosa periférica.
  • Dolor lumbar asociado a la posición antiálgica y a las posibles compensaciones ante determinadas posturas, para “evitar” el dolor.

¿Qué puede hacer el fisioterapeuta por mi?

El fisioterapeuta puede aliviar, y mucho, el dolor relacionado con el coxis, especialmente si la causa ha sido traumática, tensional o debido al parto.

  • Terapia manual osteopática, si existe una desviación del coxis con respecto a su angulación con el sacro. Existen manipulaciones vía rectal de corrección postural del coxis, al igual que técnicas articulatorias para liberación de los ligamentos sacrocoxígeos de la zona.
  • Terapia manual para descarga de la musculatura periarticular y disminución de los puntos de tensión. Esta terapia manual unida a la radiofrecuencia Human Tecar® relaja la zona pubiana, articulaciones sacroilíacas y musculatura de la región glútea o del periné.
  • Punción seca, para la liberación de puntos gatillo miofasciales.
  • Estiramientos indirectos para la relajación de las estructuras comprometidas.
  • Reeducación postural.
Por | 2020-07-01T12:04:03+00:00 diciembre 30th, 2019|Lesiones óseas|Sin comentarios